Todosestamos en tránsito. No sólo en el sentido de estar de paso en estavida. Sino en el sentido de estar de paso de todo, en tránsito en lavida de otra persona, en tránsito por un trabajo, por un momento y porcada una de las miles de etapas por las que pasamos en una década, mes,y hasta en el día.
Detodos los tránsitos, particularmente siempre me atraparon los tránsitosde otras personas por nuestras vidas. Bueh, para hablar del tránsitonuestro por otras vidas tendrían que hablar otros. Cada roce quetenemos con otra persona indefectiblemente nos marca, y si estamos losuficientemente abiertos y dispuestos a arriesgarnos veremos que eseroce no es para nada en vano, que aunque llegue a ser un choque o unacaricia de verano, tiene su cometido, su fin, su destino, la huella quequedará marcadas en nuestras pieles. De nosotros depende vivir esemomento único en que dos personas se encuentran o se desencuentran.Cada lado tiene su color y su brillo. Cada inicio y final marcan unahistoria y un capítulo, nada es casual.
"Ellatembló. De emoción, de tristeza y de miedo. El miedo el último tiempoya era un fantasma al que había de desterrar completamente. Algopalpitaba, las cosas no estaban bien como antes. La distancia se hacíapalpable como si fuera otra persona en medio de los dos. Se miró alespejo, desempolvó sus dudas y salió a la calle. Otra vez estabadisponible para la cita, por dos segundos deseó haber estado ocupada enotra cosa, los otros minutos que tardó en hacer el recorrido searrepintió de siquiera haber pensado eso. Cuando llegó y lo miró a losojos ya sabía lo que iba a escuchar.
Elhacía malabares con los horarios, son su familia, con sus deberes y conla maldita cosa que le estaba pasando últimamente. La desesperaciónsólo llegaba cuando ella tomaba distancia y se recluía en algún lugarde esos donde uno se esconde para tratar de protegerse. La hora de lacita llegaba. El ya estaba preparado, siempre puntual, llegó antes queella. Mientras esperaba y daba vueltas el pocillo revisó todo de nuevo.En su corazón la vio bella y sonriente. Ni un ápice de su frescura sehabía perdido en los últimos meses, apenas una pequeña sombra en susojos estaba opacando su brillo las últimas semanas. Pensar en eso lehizo dar una punzada en el corazón. Pensar en no verla más también. Yafue, sería corto y conciso, unos meses y todo volvería a ser lo deantes, o no."
Porque la quería - En tránsito - Joan Manuel Serrat - 1981
Sobre el álbum En tránsito, palabras de "El Nano":
"Debidoa mi oficio, me toca dedicar gran parte de mi tiempo a viajar, adesplazarme de un lugar a otro, a transitar. Aquí donde me ven, soy unauténtico experto en carreteras secundarias y en pequeñas tabernas depueblos olvidados de la mano de Dios en donde sirven las setas másdeliciosas del mundo cuando llega el tiempo.
Misidas y venidas me han convertido en un especialista en aeropuertos,salas de espera, aviones, terminales y cintas transportadoras. Soycapaz de reconocer por su olor la nacionalidad de una azafata eincluso, si ella se dejase oler bien, llegaría a saber la raza de superro.
Y esque eso de viajar me gusta. Creo que es la parte más enriquecedora demi profesión y sin lugar a dudas lo que me ha permitido conocer algunosaspectos de la especie humana.
Viajartiene el inconveniente que para poder llegar a un sitio, unopreviamente tiene que abandonar otro lugar, pero por contra está laventaja de que la tristeza de la despedida se neutraliza con la alegríadel reencuentro o con la curiosidad del descubrimiento.
Peroentre el partir y el llegar siempre hay un intervalo. Un tiempo detránsito. Un tiempo aparentemente vacío, perdido o mal empleado, peropara no tener esta sensación de que una cuota importante de mi vida seesfuma, también me he especializado en rellenar estos paréntesisocupándolos en actividades varias tales como pensar, leer, dormir osimplemente no hacer nada, actividades a menudo difícilmentecompatibles con este mundo-vorágine.
Influido por todo esto decidí titular "En tránsito" este disco. Al fin y al cabo así anda uno. Y por muchos años."
Hola mi estimada, he caído aquí por casualidad y la verdad que me sorprendieron tus relatos. Seguí poniéndole la misma pasión que si bien estamos de paso, vos vas a dejar una huella. Un beso
Sobre lo que escribiste, bueno...es tan personal, que no puedo agregar nada. Tu reflexión? La comparto ciento por ciento. Tu narración? Ahí sí que no puedo nada... Es muy tuya... Lo que trajiste del Nano? La letra de "Porque la quería", es crudísima. Una lucha desigual contra los preconceptos. Su aclaración del porqué de "En tránsito", me encantó. Siempre estamos yendo, viniendo. Ahora cómo vamos, venimos y permanecemos, es lo importante. Pero, como muy bien dijiste, sólo el otro podrá definirlo.
que lindo el reencuentro, que bien se siente que te fuiste para volver...(de que somo personas en tránsito..alguna vez te conté que yo me siento un puente??),... como dice georgi de esa narración tan tuya, y de una letra del Nano..que..... si te contara...no me lo creerías,...para no extrañarme y ni extrañarte...seguís leyendo mi mente, seguí apareciendo en los momentos oportunos, estás ahí cuano menos me lo espero y cuando más te necesito...si te volvés a ir...que sea para volver...si??