
Sunset on the Seashore
by Michael Busselle
Uff que tierra….. Qué divino desorden. Perdón…..
Notengo tiempo de acomodar nada, lo andado no puede acomodarse, solopuedo entrar y abrir bien las ventanas. Dicen que la luz del día matalos corpúsculos….
Quélindos cuadros. Tantos colores, palabras de amor. Hay un altar a SanRoque y una fila de personas agradeciendo, pidiendo y creyendo.Increíble.
Tambiénhay unas cuantas cosas sin patas ni sentido, palabras al azar que lejosde llevárselas el viento están escritas en estas páginas cibernéticas.
Elperro vive, si. Ha vivido este año pasado como pudo y arrastrándose conlas patas y la cola caída llega a principios del 2010, cambiado, conesa cosa in in in dentro dentro dentro.
Laspalabras vuelan por mi mente sin postrarlas en ningún papel, lasexperiencias quedan grabadas en el cuero, si, porque a esta altura yano tengo piel.
Heiniciado el año con un placer que se no todos pueden disfrutar. El demirar el horizonte, el mar recostado como una hermosa lady, con suhumor cambiante y sus ojos grises, verdes, azulinos, la paz y laguerra, las playas inmensas y desiertas, ausencia de huellas ajenas,médanos eternos que cobijan apenas del viento y arrinconan el alma anteuna sudestada, el rugido del mar y el silencio absoluto. El atardeceracariciando el cuerpo, las horas que pasan y uno sin hacer nada, elgusto salado en la boca. El fuego sagrado que no alcanza a apagar lasluces de las estrellas, el viento enfurecido, la calma nuevamente. Y eltiempo, tan tirano, porque se escurre entre los dedos como la arena.
Y si,el perro llegó al 2010, no sé si con presencia absoluta, no sé si tanout como otras veces, siempre inseguro, reflexivo, aguerrido. Esterminar de curar el alma para poder curar el cuerpo.
Cambios.Muchos. La esencia? La misma. Las desilusiones siguen a la orden deldía, es inevitable, alguien tiene que creer en algo. Las pequeñassiembras se ven como si fueran verduras frescas y del huerto,hinchadas, hermosas, puras, jugosas, sabrosas.
Enfin, este es el principio, un nuevo día, una nueva hoja. No voy aarrancar ninguna de las que me anteceden porque soy yo, solo que enotra línea del tiempo.
Dijo el fulano presuntuoso
hoy en el consulado
obtuve el habitual
certificado de existencia
consta aquí que estoy vivo
de manera que basta de calumnias
este papel soberbio / irrefutable
atestigua que existo
si me enfrento al espejo
y mi rostro no está
aguantaré sereno
despejado
¿no llevo acaso en la cartera
mi recién adquirido
mi flamante
certificado de existencia?
vivir / después de todo
no es tan fundamental
lo importante es que alguien
debidamente autorizado
certifique que uno
probadamente existe
cuando abro el diario y leo
mi propia necrológica
me apena que no sepan
que estoy en condiciones
de mostrar dondequiera
y a quien sea
un vigente prolijo y minucioso
certificado de existencia
existo
luego pienso
¿cuántos zutanos andan por la calle
creyendo que están vivos
cuando en rigor carecen del genuino
irremplazable
soberano
certificado de existencia?
Mario Benedetti – Certificado de Existencia
perro1970, existo, personal, benedetti, playa
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