Lejos
estoy de conocer el Mediterráneo. Hoy es como el horizonte, marchando
un paso tras otro y cada vez más lejos de llegar a destino. El mar,
agua en fin, más o menos salada, más o menos cristalina, es el lugar
donde dejé mis huellas y mis lágrimas, como un perro que busca sus
respuestas en las olas que vienen desde lejos. La espuma que queda
sobre la arena va dibujando jeroglíficos inentendibles hoy para mí.
Mientras
imagino la casa en la playa que cobijará mis secretos y amores más
preciados, mientras el aire huele a mar y a pesca, mientras las
gaviotas picotean aquí y allá, me llega una melodía conocida.
Llevo
mi vestido rojo que levemente se levanta con el viento, me siento
liviana y llena de colores para desparramar sobre el lienzo. A medida
que ...
La
tarde de verano acariciaba las hojas verdes de los árboles pero no
alcanzaban a evaporar las lágrimas de ella. Hizo varias cuadras
caminando. Si alguien la vio ella no se percató.
Pasaba
caminando todas las tardes por esa avenida, ella era consciente de que
tenía una lista interesante de seguidores que admiraban su paso, sus
rulos al viento y la carne firme de la juventud. Pero ese no era el día
para andar notándose bella.
Sinfonía en rojo y caqui I Artista: Laurie Maitland
"Y
qué, quieres que deje de amar? Quieres que diga que he estado
equivocada toda mi vida, que la humanidad es despreciable, odiosa, que
siempre lo ha sido y lo será? Y tu desprecias mi angustia como una
debilidad y un pesar pueriles por una ilusión perdidas? ....Nuestra
vida se compone de amar y no amar es dejar de vivir" George Sand, 1871.
"Ojalá
encuentres al amor de tu vida", dijo y cerró la puerta suavemente. Ni
siquiera en ese momento hubo lugar para algún gesto con vestigio de
pasión, locura o desorden.
El
era un hombre errático, huidizo, poco convencional. Las reuniones
sociales, cumpleaños, fiestas, salidas y derivados no eran lo suyo.
Correcto al hablar, pocas amistades, estructurado.
Si
se asentó fue por seguridad. Los treinta son el momento justo para
semejante cosa. Para ese entonces un hombre ya fue y vino por varios
paisajes: montes, sierras, selvas. Era hora de la llanura, un lugar
propicio y sin grandes sobresaltos.
Qué
mejor que una casa tibia esperando al regreso del trabajo. El almuerzo
a las doce puntual, comidas caseras, el mate siempre listo, niños
riendo, siesta y nuevamente el trabajo llamando a la puerta. Cenas
silenciosas, la cama ordenada. Fines de semana poblados de ocupaciones.
De nuevo el lunes. Y...
Mientras busco mis propios adjetivos para describir los minutos que
se me pasan y las palabras que no llegan, trato de huir de ella. Esa
soledad maldita que viene sin llamar a la puerta. Viene y se retira,
nunca estamos seguros de la hora de su llegada, ni siquiera es garantía
su ausencia el quedarnos acompañados. Miro mi biblioteca recién
ordenada y busco en alguno de los libros una de las historias que me ha
acompañado hasta hoy, rellenando mis horas sin sueño....
Corro mi vista, y veo agrupados en un nuevo intento de orden los libros levanta muertos que me han acompañado en algunas etapas.
Frases de todos los colores: elogiando la lentitud, la soledad,
mirarse al espejo y verse bello, estar solo y ser feliz, visualizar los
sueños, sacarle una foto al deseo, dejar ir, estar listo para recibir,
tener paciencia, ordenar los cajones, desterrar lo viejo, dejar lugar
para lo nuevo, no poner cosas debajo de la c...
"Las únicas 12 ½ reglas para escribir que siempre vas a necesitar:
Si escribes todos los días lo harás mejor cada díaSi es aburrido para vos es aburrido para el que lo leeAdquiere un hábito de escritura y permanece con ellaLa poesía no tiene que rimar, la poesía no tiene que rimar...Resiste a los estereotipos, en tu vida y en lo que escribesLos escritores leen. Los escritores leen mucho. Los escritores leen todo el tiempo.Haz una lista de tus palabras favoritas y libros y lugare...(Continuar leyendo)
Qué mujer no ha dicho esto cuando la familia política se le ha avanzado sobre una -pobre, indefensa, plena de amor-.
Bueh,
tampoco la pavada, digamos que uno tiene sus cositas. Y de familias
políticas yo les puedo hablar, ya enterré a la segunda y vamos...
Eso
me hace acordar a alguna noche en la que soñamos encontrar al hombre de
nuestra vida, que además de perfecto, pasional, cariñoso y compañero
sea... huérfano, o de familia desconocida y con pocas probabilidades de
hallarla.
Mi
primera familia política fue un primor, hasta que me fui a vivir con
ellos. Yo, con apenas dieciocho años y el tanque lleno, limpiaba,
cocinaba y trataba de ganarme a mi suegra de cualquie...
Lo
he tenido un poco abandonado, no porque no me acordara de usted, sino
todo lo contrario. Me acuesto por las noches con su presencia y me
levanto con su sonrisa. Es tan sencillo, cierro los ojos y siento su
respiración junto a mi rostro, sus piernas entrelazadas con las mías y
la calidez de su amor que me abraza. Las distancias se acortan, el
tiempo no existe y todo lo que soñamos ya lo estoy viviendo día a día.
Podría
quedarse usted quieto dos segundos? Sus manos no dejan de enredarse en
mi cuerpo, y este se hace pequeño y se derrite con sus caricias. Mi
piel se vuelve firme y suave, de pronto me siento la mujer más hermosa
de la cuadra entre sus brazos.
Esta vez recordé la frase: "Y no es prudente ir camuflado eternamente por ahí ni por estar junto a ti ni para ir a ningún lado".
Mi
vida es totalmente musical, a veces me creo esa de que es una novela o
una película. Cada escena viene con música de fondo, siempre alguna
frase se adosa a mis momentos de la vida. A veces me caen de algún lado
y las adopto temporariamente, porque siento que me calzan justo, dicen
como anillo al dedo.
Es el
inconsciente el que las busca? Puede ser. El tema es que esas líneas
vinieron a mi mente hace unos días y ahí quedaron. Seguramente peco de
reiterativa con este tema. Pero vale la pena. Sin ir a buscar mis
libros técnicos sobre El Nano, me atrevo a lanzarme sola en la opinión
sobre este tema musical. Lejos es...
"Os
amo, mi pobre angelito, bien lo sabéis, y sin embargo queréis que os lo
escriba. Tenéis razón. Hay que amarse y luego hay que decírselo, y
luego hay que escribírselo, y luego hay que besarse en los labios, en
los ojos, en todas partes. Vos sois mi adorada Juliette.
Cuando
estoy triste pienso en vos, como en invierno se piensa en el sol, y
cuando estoy alegre pienso en vos, como a pleno sol se piensa en la
sombra. Bien podéis ver, Juliette, que os quiero con toda mi alma.
Tenéis el aire juvenil de un niño, y el aire sabio de una madre, y así yo os envuelvo con todos estos amores a un tiempo.
Cuando
pienso en la amistad me surgen sentimientos similares a los del amor.
Con la diferencia de que en temas de amistad hay personas que son menos
exigentes que en el amor, no filtran a las personas que llegan a su
lado, permiten amistades interesadas y dejan pasar muchas más cosas de
las que se dejarían pasar en una pareja.
Mi
camino por los lazos de la amistad ha sido siempre complicado, haciendo
mea culpa seguramente debo decir que debe ser por mi personalidad:
autosuficiente, sin medias tintas y frontal no espero menos de la otra
persona, aunque debo admitir que he sucumbido en varias oportunidades a
las medias tintas, sintiendo luego la puntada de quien no ha sido fiel
a sí mismo.
Dentro
de mis pocas amistades debo destacar sus fuentes -en una opinión
subjetiva y muy personal-: una surgida del perdón y otra nacida del
enamorami...
Hay
historias de amor que merecen ser contadas, otras no tanto. Simplemente
duermen en el rincón más oscuro del laberinto de los recuerdos.
Ana
era una mujer normal, de su casa al trabajo y viceversa. Alguna copa de
vino tinto entre amigas, pocos compromisos, noches de insomnio con la
compañía del telev...
7:28
am. Tengo tiempo de tomar otro café antes de pasar por la ducha e irme.
Ya dejé mi casa en condiciones... Condiciones quiere decir que cuando
volveré al mediodía estará silenciosamente ordenada, efectivamente como
si nadie hubiese estado en ella. El orden da siempre sensación de tener
algo bajo control y de seguridad. De todas maneras no es más que un
sentimiento efímero que dura apenas lo que se tarda en cerrar la puerta
con llave.
Mientras
Eva Cassidy suena en el Winamp, deposito cinco cucharadas y media de
café instantáneo en la taza, edulcorante, agua caliente y por último un
toque de leche que le va a dar la temperatura justa. No sé cuándo
empecé a tomar el café tan cargado, pareciera que cada año le sumo más
y más.
Miré
la foto. Allí estábamos, un grupo de muchachos en pleno viaje de
egresados de secundario. Una chica rubia y de rulos en el medio estaba
con cara de póker, velo blanco y vestida de novia. Es una foto de esas
antiguas, en donde uno se pone esas prendas que te atan con unas cintas
por detrás cuando debajo todavía tiene puestos los jeans y las remeras
garabateadas. La foto, como típica foto de secundario, está firmada por
todos los integrantes.
Ese día
éramos dos chicas buscando el vestido de novia. Pero creo que había un
solo velo y yo ya lo tenía puesto junto con el vestido. Mi querida
compañera -muy generosa por cierto- dejó un hermoso recordatorio detrás
que reza: "Que sea la primera y la última vez", cosas de adolescentes que le dicen....
Amo
las palabras, los libros, las cartas, la palabra escrita y bien
utilizada, la frase sobre el muro, el poema garabateado sobre la tapa
del cuaderno donde anotamos los teléfonos, los cartelitos con
estribillos de canciones pegados la costado del escritorio, los mails
largos y utilizando todos los acentos y signos de interrogación de
correspondan.
Hace
algunos años con una compañera de trabajo teníamos un juego que inició
por casualidad. Nos regalaron para el trabajo una pizarra de las que
luego de escribir algo con un marcador especial se puede borrar y
volver a usar. La pizarra terminó siendo un punto de encuentro y
complicidad, en donde nuestras palabras danzaban, jugaban, replicaban y
buscaban ingenio y diversión. Hemos tenido charlas en la pizarra, hecho
chistes, y hasta alguna réplica con truco y retruco.
Día de
lluvia. Como muchos otros. Hoy la lluvia se esparce en los rincones del
alma, por suerte no alcanzan a mojarlo todo, siempre hay un rinconcito
con sol.
Mientras
agradezco la tibieza del sol que me da calor y ánimos, me pregunto por
qué algunas manifestaciones de amor se convierten en tristes luchas
armadas.
Basta
ver consultas en páginas legales para saber un poco de lo que estoy
hablando. Hermosas parej...
- No sé, una cosa lleva a la otra y acá estoy, detrás del mostrador.
- Qué rescatás de tu trabajo?
- Las
historias. Me encantan las historias, pero no todas. Me gusta escuchar
a la gente sobre su vida, sus caminos y elecciones, me gusta percibir
sus emociones mientras relatan y hacer esa pregunta justa en el momento
justo.
Las
historias que no me gustan son las de las personas que se resignan. Es
más fuerte que yo, no puedo parar mis sentimientos contrarios a la
resignación.
Un día
vino Olga. Me costó mucho que me dijera su nombre, en realidad tuve
varios encuentros hasta que logré que se identificara por su nombre. M...
El
juego del amor, el tablero, la estrategia, tu mirada, las palabras, los
movimientos, las caricias, dejarse cuidar, extender la mano, confiar,
retirarse, dar un paso, amar, darse cuenta que es amor.
El
juego del amor nos da vueltas y muchas veces ni sabemos su nombre,
otras temblamos temiendo pérdidas irreparables. De cualquier manera
salir del tablero es algo tan difícil!
Esa era
la receta que tenía mi abuelo para cuidar sus manos agrietadas por el
trabajo de albañilería. Sus manos eran más anchas que largas, sus dedos
gruesos y grumosos, cada surco era una huella de sus años de trabajo.
No recuerdo que utilizara las mismas para acariciar algo que no fuera
el cuerpo de alguna bella dama, porque como buen donjuán, las mujeres
bonitas se encontraban en la lista de prioridades, junto con el sol del
nuevo día, las aceitunas caseras y el vino patero.
Recordar
a este señor deja una estela de nostalgia que se huele, porque estos
son los recuerdos que vienen adosados con los aromas de lo casero, de
la quinta, los animales de granja, las legumbres cocidas en algún
menjunje extremadamente picante...
El
Museo Reina Sofía y el Museo del Traje organizan en Madrid una de las
mayores exposiciones sobre Edward Steichen, la primera que se dedica en
España a este artista, pionero de la fotografía moderna.
La
exposición, que tras su paso por París, Lausanne y Reggio Emilia, llega
ahora a Madrid, pretende ser un reflejo completo y preciso de la
prolífica obra de este artista. Está formada por casi trescientas
fotografías originales y material documental (catálogos de
exposiciones, maquetas originales y copias de Vogue y Vanity Fair).
Entre
las dos guerras mundiales, Steichen alcanzó la cima del éxito en la
fotografía comercial como fotógrafo jefe de las publicaciones Vogue y
Vanity ...
Un
millón de veces he hablado sobre el anestesiamiento, como si fuese una
enfermedad que no puede extirparse. Cuando me refiero a él, en general
es para reflejar esas horas que las vivimos como si no pudiéramos
bajarnos del tren, ni elegir el andén, ni desviarnos por otras vías. La
realidad nos pasa por el costado, estamos desbordados de tanto
realismo, de tanta noticia, de tanta sinceridad, que de pronto ese
viaje en tren es como un descanso y un remanso.
Miró
por la ventana. Las mismas tristes calles, opacas y polvorientas,
sedientas de agua, con gente anónima que circulaba por las mismas.
Desde
ese lugar, la vida se veía un poco gris. Como siempre, había varias
bifurcaciones, luego de la ventana, el camino, luego del camino, el
campo, luego una montaña, luego una selva, luego lo que quisiera. En
definitiva, fuera de su ventana, podía pintar el cuadro que quisiera.
De eso exactamente se trataba. De seguir mirando o de salir y pintar
las calles de colores.
Cuando
lo pensó, inmediatamente se le vino el azul a su cabeza, y no porque
los ojos de su alma fueran de ese color. Es que el azul une el cielo
con el mar.
Ya
nos hemos mirado un minuto, dos minutos, una hora. Ya sabemos que
querremos estar una hora, dos horas, tres horas, veinticuatro horas
juntos. Sus besos tibios quedan impregnados en mi piel toda la noche, y
aún así siento que no es suficiente. Sus reclamos de que lo mío es un
capricho sólo me hiere, y espero los múltiplos de veinticuatro días o
años para poder demostrarlo.
La magia de las vacaciones Artista: Karlheinz Gross
El
cartel estaba en la puerta celeste que conduce al alma. Cerrado por
vacaciones no es necesariamente un cierre con candado, sino un
refrigerio para palpar algunas vivencias que son necesarias sentirlas
en silencio. Las vacaciones del alma pueden ser un momento sublime de
regocijo, un camino más para escucharnos y encontrarnos con nosotros
mismos.
Luego
del cartel, y de la puerta celeste -celestial podría ser un buen
término- burbujas de colores ...
Imagen de Malibu south (2004), de Florian Maier-Aichen
Tal
vez esta frase suene un poco extremista. Lo cierto es que ya no podemos
negar la presencia de la fotografía como medio artístico por
excelencia, un detalle que no solo está avalado por las sumas
astronómicas que suelen pagarse por algunos ejemplares, sino por lo que
la fotografía en sí transmite y genera.
Este año contamos con otra edición de PhotoEspaña. Aquí algunos recortes de la nota en El País.(Continuar leyendo)
La semana estaba siendo dura. El clima
estaba mostrando que el otoño se iba abruptamente. Aunque el almanaque
dijera otra cosa Mayo terminaba con lluvias, bajo cero y nieve.
Mientras estas cuestiones
climatológicas se sucedían y los autos amanecían con escarchas, algunas
personas tuvieron la suerte de abstraerse de todo esto.
Ella nunca estuvo pendiente del clima
en realidad, era un detalle más que se podía solucionar con más o menos
ropa. Para él la cuestión era totalmente distinta, el clima era un
factor muy importante en su vida cotidiana.
Nunca más recordó luego de aquel día en
medio de la semana, si había llovido o no, si el frío era bajo o sobre
cero. Un tsunami pasó sobre su ser para dejarlo dando vueltas en pleno
estado de desconocimiento propio. Ella lo había dejado desconcertado.
El la había puesto a ella en estado de trance.