Nadie de su entorno selo hubiese imaginado. Era un hombre mayor, con un buen pasar económico,que había trabajado en una importante editorial e integrado la comisiónde ética de una entidad de prestigio. Adoraba a la nieta de su esposadesde que había nacido. Como cualquier abuelo, cuidaba a la pequeña yla llevaba al pelotero. Pero a los 8 años la nena pudo dejar caer elvelo de la hipocresía y con sus palabras pudo contar que el hombre latocaba “ahí abajo”. El abuso sexual infantil en clases medias y altasexiste, aunque es silenciado y pocas veces se denuncia.
Así comienza la nota que salió hoy en el Perfil edición impresa.
La misma apunta a que en las clases altas el abuso sexual infantil es silenciado.
No me extrañó tanto el dato este como la declaración de la madre en cuestión:
“Nunca se me pasó por lacabeza que con mi nena podía hacer algo así. El tenía adoración por lanena, era la única nieta”, relata Mónica, quien a los 13 años habíasido abusada por ese mismo hombre. “El tenía un muy buen trabajo, habíasido muy solidario con mi familia, su imagen era muy fuerte y a mínadie me creyó, ni mi mamá”, recuerda Mónica, quien llevó el caso de suhija a la Justicia.
Me cuesta entender como una mujer que es abusadapor un individuo el día de mañana pueda dejar a su hija con la mismapersona, aún con la teoría que esta mujer sostiene que ella a los 12 yaestaba muy desarrollada:
“El abuso produce unsentimiento de ambigüedad en el que la víctima se siente culpable. Loque nunca me imaginé es que podía pasar con mi hija. Creí que él habíatenido el síndrome de Lolita, yo a las 12 ya estaba muy desarrollada.De mi hija abusó de los 4 a los 8 años”, explica Mónica. Ese hombre fuecondenado a 10 años de prisión por abuso sexual agravado por elvínculo, pero por su edad cumple arresto domiciliario.
En una sociedad en que nos regimos por lasapariencias y éstas parecen ser determinantes a la hora de decir: tienecara de chorro, de mafioso, de degenerado, de ... una vez más larealidad se nos viene como un camión de frente. No existen las carasde, esas son sólo suposiciones de nuestra marginalidad y prejuicios.Estamos hablando de señores bien vestidos, educados, trabajadores,cariñosos, con familia, el peor camuflaje para detectarlos. Y la únicamanera de denunciarlos es el crédito que les tengamos a estos niños quenos vienen a contar realidades terribles:
“En muchos casos seproduce un doble abuso: la caída de la inocencia y el no tener unadulto en quien confiar. La víctima termina pensando que algo hizo paraseducirlo. Es mucho más frecuente de lo que se sabe, pero es díficilque se llegue a la consulta y más a la denuncia” (psicóloga StellaMaris Julián)
“El abuso sexual infantil produce en lapsiquis del niño efectos devastadores. El chico necesita sentir que escreíble cuando puede contar lo que le pasa. El adulto debe dar señalesclaras de protección y desculpabilización, en el sentido de mostrarque, cualquiera sea la responsabilidad que el niño crea haber tenido,lo único firme es que él, siendo un niño, ha sido abusado por eladulto”, dice Jorge Garaventa, especialista en abuso sexual infantil.
CÓMO PREVENIR LOS ABUSOS SEXUALES (etapa infantil)
María del Carmen Hernández Sanchez del Río.Gijón, Asturias, EspañaEntre los objetivos de la educación sexual no se encuentra ningún punto que se relacione con la prevención de abusos sexuales.
Y prevenir es curar.
Empecemos por el respeto al niño pequeño.
He visto a padres/madres, no en pocas ocasiones, obligando a los niños pequeños a dar un beso a algún familiar o amigo.
Debemos respetar su decisión, en algunasocasiones la persona es conocida, o no, y simplemente el niño en esemomento no desea dar un beso, pues que no lo dé.
Debéis respetar su decisión.
Os parecerá poco trascendental, pero no lo es.
Los niños no deben crecer creyendo quedeben admitir y permitir todo aquello que los adultos quieran sobre sussentimientos y su persona en particular.
Quiero recordaros que los abusos pueden ser cometidos por desconocidos, pero también por allegados y familiares.
Es precisamente la confianza entreparientes la que permite que algunos se aprovechen de las oportunidadespara realizar tocamientos indebidos a los niños y lo peor del caso, enreiteradas ocasiones.
Es importante enseñar a los niños adecir: “NO” con firmeza. Debemos decirle a los niños que no debenpermitir que ningún adulto o niño/a más grande que él toque sus órganosgenitales.
Aclararle que sólo hay dos razones porla que otras personas pueden tocarle los genitales y estas razones son:por higiene o salud.
Si alguien ha intentado tocarle, opedirle al niño que le toque, deberá comunicarlo en casa, aunque lapersona que lo haya hecho le diga que no debe decirlo.
Insistir en que no se le pegará ni regañará, sino todo lo contrario, se le ayudará y protegerá.
Desculpalizar al niño
Para no crear temores innecesarios en elniño no debemos asustarle, ni pretender que le tema a todos losadultos, centrarnos en este tema y evitar que los niños vean lasexualidad como algo negativo y malo.
Enseñarles que no es conveniente guardar este tipo de secretos.
Los niños casi nunca mienten cuando comentan algo sucedido sobre abuso, así que, por favor hay que creerles.
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perro1970, abuso, sexual, infantil, delito, prevencion
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