A esta altura de enero ya nos dimos cuenta de que damnificados somostodos, con el temita este del cambio de horario. Como dije en un postanterior, si nuestro cansancio sirve para ahorrar energía, bienvenidosea.
Dentro de las acciones saludables, siempre pioneros, está elaccionar de Greenpeace, quien propone una revolución energética. Notodas las revoluciones son a capa y espada.
La consigna es denunciar a los edificios públicos que aún tienenlámparas incandescentes, para reemplazarlas por las de bajo consumo:
"Las lámparas incandescentes gastan 75% más energía que las lámparas de bajo consumo y duran entre 4 y 10 veces menos.
Mientras el gobierno promueve la eficiencia energética, continúa iluminando sus edificios con miles de lámparas incandescentes.
Greenpeace exige el urgente reemplazo del 100% de lámparas de losedificios públicos de la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Rosario porlámparas de bajo consumo y la eliminación total de lámparasincandescentes para el 2010.
Ya se han reportado 25 casos donde el Gobierno no cumple con lo que exige." Greenpeace Argentina
Habrá que sumarse: como particulares el cambio de lámparas por lasde bajo consumo es práctico, una inversión que a la larga traebeneficios, realmente duran más y gastan menos.
En cuanto a los edificios públicos, hay que esperar que los particulares nos sumemos a estas campañas y supervisemos.
Ya que estamos podemos aprovechar a supervisar otras cositas...