Cuando el cansancio invade las fibras ya no puedes seguir, en realidad eso es lo que uno piensa.
Al levantarse ya se instala la sensación de cansancio crónico, lossueños estuvieron revolviendo las sábanas, contracturando el cuello yel pecho duele por alguna pena recordada, además de eso la cabeza separte al medio resistiendo cualquier analgésico de rápida acción queentre por la boca.
La vida atenta contra este estado minuto a minuto: las señales están en el lugar menos pensado.
Me siento en la sala de espera de la nutricionista y leo una revista"femenina" en donde hay una nota a una escritora uruguaya de mi edad,que vivió hasta hace poco siendo la mujer perfecta salida de la FamiliaIngalls. En la nota dice que logró descubrir que le faltaba algo, yparece que ese algo está identificado... sonamos, me llaman por miapellido para el turno.

Subirse a la balanza en un mes donde se ha chocado el auto y casi seprende fuego todo por propia negligencia, es como un pecado. La balanzaacusa que no se ha bajado lo que debiera. Entre tanta desazón, piensoen si no es demasiada exigencia querer hacer dieta, fumar menos, seguiryendo al gimnasio, trabajar muchas horas dentro y fuera de casa, quererescribir cosas congruentes, querer cambiar la vida 100%, querer nacerde nuevo.
Pienso en que mis estado up son prolongados.... tanto como mis estados down.
Las tentaciones de ir a tirarse las cartas para que algunaadivinadora nos diga que va a estar todo bien ya quedaron en el pasado.
Mis propias cartas las tiro yo en la mesa, y decido cuál queda y cuál no.
Mientras observo el juego abierto, trato de sanar el dolor corporalque se ha trasladado desde mi alma hacia fuera, y sueño con que luegoya no queden restos del mismo.
Cierro los ojos, y dejo el abatimiento.
Me voy a cambiar, tengo que continuar con mi día...
perro1970, personal, cansancio
perro1970, personal, cansancio