Muchasveces hay personas que llegan a nuestras vidas y no estamos preparadospara su llegada. Vienen como un huracán, a dar vuelta todas nuestrascostumbres, nuestros vicios, nuestras creencias, no sacan la pacienciay nos asombran.
En ese momento miramos al cielo desesperados y preguntando por qué?
Cuál es la causa de tamaño vendaval cuando estábamos tan tranquilos?
Siapuntamos a los principios que relatan que en la vida todo tiene unacausa, sabremos aprovechar tamaña oportunidad. Hasta las personas quellegan con el afán individualista o usurpador, tienen algo paradejarnos.

Porsuerte, en mi corto camino, he tenido visitas que merezcan estar eneste cuadro de honor, personas disfrazadas de hijos, padres,compañeros, amistades. Algunos han estado más tiempo que otros, pero lapermanencia queda luego en los recuerdos y en lo que nos han dejado.
Cadauno llega en el momento oportuno, el cual se descubre cuando unoempieza a atar cabos y a descubrir qué debe aprender en cada caso.
Perocuando llegó esa persona que nos marcó, que nos fastidió tanto como noshizo reír, que nos hizo sentir furia y amor en la misma proporción, esallí cuando se extraña.
Gracias.
“Fue sin querer
Es caprichoso el azar
No te busqué
Ni me viniste a buscar…” JMS
perro1970, reflexiones, visitas, inesperadas
perro1970, reflexiones, visitas, inesperadas