En algunaoportunidad leí en un libro de autoayuda que no hay que esperar nada denadie. De ese modo cuando alguien alrededor nuestro hace algogratificante nos pondremos contentos, y si es todo lo contrario no nosdesilusionaremos.
No esperes nadade nadie y nadie podrá lastimarte. Cada vez que esperamos algo de lagente terminamos lastimados. Cuando nadie pueda lastimar tu corazónestarás listo para cosas grandes. (Bernardo Stamateas en Resultados Extraordinarios)
Es muy raro lo queme pasa con esta afirmación, algo me molesta de ella de modo que nopuedo estar de acuerdo en todo. Digamos que para el plano laboral es lasituación ideal, cuando uno deja de esperar que las cosas sucedanporque sí, empieza a hacerse cargo de la situación. También en esemismo plano es más fácil seguir la consigna siempre y cuando uno no seinvolucre con sus compañeros más allá del trabajo. Pero...
El perro no andapor la vida ofreciendo cosas a cambio de, por lo general ofrece cosas ypunto. Esta relación unilateral puede ser beneficiosa o perjudicial:ayudás a fulano de tal porque así se dio, pasa un tiempo y esa personahace la suya aprovechándose de la mano que le dio de comer. Tristeejemplo que vemos todos los días en diversos ámbitos. Eso es esperar?Sí. Fuiste, no seguiste la consigna y terminaste desilusionado.
En el ámbito quemás me preocupa la aplicación de tamaña afirmación es en el personal,con tu pareja, con tus amigos. Te brindás por completo, confiás,apoyás, es una relación bilateral, pero como distintos animales quesomos no tenemos los mismos códigos, entonces de pronto luego de variosmeses se aparecen con un martes trece: estuvieron enojados por tal cosay no te lo dijeron, ciertos pensamientos estuvieron durmiendo hasta quete los presentan una noche de copas, te dicen luego de 6 meses derelación que están con vos porque no tienen otra cosa que hacer, y unsinnúmero más de ejemplos que demuestran que las personas no decimostodo lo que pensamos y menos aún todo lo que hacemos. O sea: no vivimoscomo pensamos, pensamos de una forma y hacemos otra. Entonces cuandoleí la frasecita esta de no esperes, automáticamente se me vino a lacabeza eso: no esperes que se muestren tal cual son, no esperes que tedigan la verdad sino tan solo lo que quieras oir...
Qué difícil es!
No voy a hacer unaapología de andar por la vida diciendo lo que uno piensa. Es más, eltrabajo a veces ayuda a limar esa cosa bruta que uno tiene adentro deponerle rostro al pensamiento. En ventas uno debe ser embajador,canciller, diplomático, político... sonreir cuando no se tienen ganas,decir qué lindo cuando te queda horrible, escuchar cuando a uno leduele la cabeza. Es parte del trabajo.
Pero la vidapersonal no es parte del trabajo y debería ser más transparente. Algunavez el perro desilucionó? Seguramente muchas veces.
Soy un perro que no puede dejar de esperar, de modo que nunca va a dejar de desilusionarse, pero tampoco de ilusionarse.
Dedicado a mis perros amigos.
No esperes a que se acaben
para desear las cosas más que nunca
ni a responder las preguntas
cuando los otros se callen.
No esperes (Joan Manuel Serrat)
perro, esperes
perro, esperes