La tan ansiada autoestima.
Libros, autoayuda, psicólogo... a veces parece que nada essuficiente para remontar esto que ya tiene como forma humana: laautoestima.
Ya es una vieja conocida, ya sabemos que la autoestima se puedehacer crecer como una plantita, que hay que regarla y que depende denosotros hacer el esfuerzo.
Pero no todo es color de rosas en el camino de la superaciónpersonal. Hay índices que determinan que algunas características quecomponen la autoestima pueden ser hereditarias. Esto es una malanoticia para los que pensábamos que sólo alcanzaba con que los padrescultivásemos la autoestima en nuestros hijos. De las investigacionessobre la relación de la autoestima y los factores genéticos sedesprende que:
- Por más que pares de gemelos con idéntico código genético vivan separados presentan el mismo nivel de autoestima.
- En cambio los mellizos provenientes de óvulos diferentes, alcanzaron grados distintos de autoestima.
- Lo que no está claro aún es cuánto de la autoestima depende de los genes y cuánto del medio ambiente
El camino es largo y tedioso, para recorrerlo es indispensable elrevisionismo, cuestión que a muchas personas les da pánico, pero lesaseguro que los resultados merecen cualquier esfuerzo:
- Examinar el pasado es un camino crucial. Allí es donde se detectanlos errores del pasado, algunos de los cuales pueden o no corregirse.
- Hay que encontrar el término medio: fracasar no es ser un fracasado
- Hay que darle sentido a la vida: una carrera, hijos, un trabajo,prestar servicios comunitarios, etc. Si no es como que las hojas delalmanaque vuelan y siempre estamos en el mismo lugar. Es esa preguntaque fastidia tanto cuando uno no encuentra la llave: qué te apasiona?
- Y la frutillita es la más conocida: enfocarse en los aspectos positivos.
En estas cuestiones hay una fija, que por ahí tiene que ver a miparecer con la educación, y es que para muchos vanagloriarse de laspropias realizaciones es condenable. Pero la humildad extrema puedeterminar minando la autoestima.

Poblada Soledad - Alberto Pancorbo - Oleo sobre lienzo
Los patrones de la autoestima baja:
- El fracasado: se siente incapaz de lidiar con los contratiemposdel día a día. Obviamente tampoco es responsable de lo que pasa en suvida y siempre espera que alguien le solucione sus problemas.
- El Impostor: muestra una pantalla según la cual es feliz y tienela vida resuelta, necesita victorias para mantener esta máscara.
- El rebelde: hace como si no le importara la opinión de otraspersonas, los demás tienen la culpa de sus problemas, vive insatisfechoy enojado.
Hoy la psicología moderna no acepta el término exceso de autoestima(lo que puede ser interpretado como arrogancia), los psicólogos dicenque excesos de autoestima sería algo así como exceso de salud, y quelos complejos de superioridad y la arrogancia son de otra naturaleza.
Pues entonces, tenemos el camino abierto, según el historiadoringlés Peter Burke "la autoestima es la clave para la convivenciaarmoniosa en el mundo civilizado".
Para quienes se sientan identificados con alguno de los síntomasdescriptos el consejo de quien ha pasado por el fondo del pozo es quesin trabajo no se consigue nada, hay que arremangarse y pedir ayuda.
PD (me encantan las postdatas!) Para los que pretendanmandar algún enlace de libro de autoayuda electrónico para despuéscomprarlo: abstenerse por favor.
Fuente: Revista Noticias 14.07.07
perro, autoestima, genetica, fracaso, logros
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