No es raro ver en los cantautores coincidencias en cuanto a lo queescriben y cantan, en definitiva todos rondamos más o menos lo mismo:la vida.
Este "ahora" es en realidad "ahora que", ya que la palabra sola ya fue, tiene poca presencia en el tiempo, no dura.
Todos tenemos un "ahora que", sólo que muchas veces noparamos a medirlo, sobre todo si no tenemos viento a favor. Pero cuandouna nueva etapa comienza que lindo es decir "ahora que", luego de haber saltado la línea divisoria que nos sujetaba a algunos fantasmas, luego pareciera que seguimos más livianos.
La verdad es que me inspira totalmente a escribir mi "ahora que", pero no quiero empañar la belleza de estos temas.
Primero supe del "ahora que" de Sabina. Sabina siempreme llegó porque otro lo escuchaba, y esta vez debo decir que este temaes el que más me gusta, el más real, brutal y certero.
"Ahora que (... )en la estación de las dudas, muere un tren de cercanías...
(...) Ahora que ni me mato si te vas.
(...)
Ahora que tengo un alma que no tenía".
El "ahora que"de Serrano me llegó explorando suscanciones, un tema mucho más dulce de escuchar y con un dejo deesperanza en sus líneas: todavía se puede volver a empezar:
"Ahora es el momento de volver a empezar, que empiece el carnaval, la orgía en el Palacio de Invierno, de banderas y besos. Se cayeron mis alas y yo no me rendí, así que ven aquí, brindemos que hoy es siempre todavía, que nunca me gustaron las despedidas".
Obviamente que Serrat tuvo su "Ara que", aunque ese ahora se refiere a una edad: "ahora que" tengo veinte años. Conociendo a Serrat era de esperar que para los cuarenta el lema fuera "ahora que" hace veinte años que tengo veinte años.
En sus propias palabras:
"No pienso que tengo cuarenta años. Más exactamente, hace veinte años que "tinc vint anys".Y me gusta. Me gusta celebrarlo, en primer lugar porque es algofestivo. Y celebrar fiestas es una manera de salir de la vidacotidiana. Y, sí, sí, me siento "bullir la sang, como tú dices,o como yo mismo decía en la canción. Para mí esto no ha cambiado y nome resulta nada desagradable contemplar ahora lo que me rodea desde laperspectiva actual y con todo lo que ha quedado atrás. (...)..., ydedicarme a esta clase de trabajo, el mismo que tú, desde otro ánguloes algo que mantiene siempre alerta todos los resortes de receptividad.Y es por todo esto que, tal como yo lo siento, hace veinte años que "tinc vint anys". La Vanguardia 1983
"Ahora que tengo veinte años,
ahora que aún tengo fuerzas,
que no tengo el alma muerta,
y me siento hervir la sangre.
Ahora que tengo veinte años,
ahora que el corazón se me dispara,
por un instante de amar,
o al ver un niño llorar..."
Para los que rondamos los cuarenta ya sabemos que por suerte esascosas no se pierden, que el corazón puede mantenerse joven, que lasilusiones siguen en pie, los proyectos pueden pensarse, soñarse yrealizarse, que tendremos el alma más emparchada, las cosas más claras-tal vez-, las palabras serán más directas y ya sabemos que no nosvamos a morir por un traspié amoroso, posiblemente estemos másescépticos y descreídos... o hayamos encontrado el alma.
Los invito a poner sus "ahora que", posiblemente me anime a poner los míos
Si quieren escuchar los temas se Sabina y Serrano en mi página de Fullblog lo pueden hacer: patote.fullblog.com.ar
Ahora- Ismael Serrano
Ahora que la adolescencia es un septiembre lejano, humo de cerveza en un portal, un verano inacabado. Algunos años en la facultad de ciencias, papeles escritos, ron de Cuba, hojas de hierba, un tren dormido en una vía muerta, la luz de la ventana azul que siempre estaba abierta.
Ahora que quedan tan lejos las playas de Corfú, las estaciones de trenes de Praga, Hamburgo o Estambul, los viajes que trajeron a otros vistiendo nuestros cuerpos, la luz de una cafetería, los amores conversos.
Ahora que te cansas y las piscinas cierran, y apura el último baño la luz de las estrellas. Ahora que regreso a los lugares a donde quise huir y nadie me espera allí. Ahora que casi llego a fin de mes, que amo a una mujer.
Que amo a una mujer.
Ahora que pago las facturas, que me besé en La Habana, que sueño con Lacandona, que ya no escribo cartas, que cumplimos más años que promesas, que se hunden nuestros corazones como la vieja Venecia, que llego tarde a los cines y al fin del planeta, que alquilo un pequeño piso en un castillo de arena.
Ahora que duelen las resacas y cortan como una navaja. Ahora que nadie nos saluda por los bares de Malasaña, que pido auxilio, besos y comida por teléfono, que fumo flores y lloro a veces mientras duermo. Ahora que tiemblo como un niño abandonado. Ahora que viejos amigos nos han traicionado.
Ahora es el momento de volver a empezar, que empiece el carnaval, la orgía en el Palacio de Invierno, de banderas y besos. Se cayeron mis alas y yo no me rendí, así que ven aquí, brindemos que hoy es siempre todavía, que nunca me gustaron las despedidas.
Ahora que nos besamos tan despacio, ahora que aprendo bailes de salón, ahora que una pensión es un palacio, donde nunca falta espacio para más de un corazón...
Ahora que las floristas me saludan, ahora que me doctoro en lencería, ahora que te desnudo y me desnudas, y, en la estación de las dudas, muere un tren de cercanías...
Ahora que nos quedamos en la cama, lunes, martes y fiestas de guardar, ahora que no me acuerdo del pijama, ni recorto el crucigrama, ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma que no tenía. Ahora que suenan palmas por alegrías. Ahora que nada es sagrado ni, sobre mojado, llueve todavía. Ahora que hacemos olas por incordiar. Ahora que está tan sola la soledad. Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento de nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qué se debe, ahora que el mundo está recién pintado, ahora que las tormentas son tan breves y los duelos no se atreven a dolernos demasiado...
Ahora que está tan lejos el olvido, ahora que me perfumo cada día, ahora que, sin saber, hemos sabido querernos, como es debido, sin querernos todavía...
Ahora que se atropellan las semanas, fugaces, como estrellas de Bagdad, ahora que, casi siempre, tengo ganas de trepar a tu ventana y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos sienten sin miedo. Ahora que me despido pero me quedo. Ahora que tocan los ojos, que miran las bocas, que gritan los dedos. Ahora que no hay vacunas ni letanías. Ahora que está en la luna la policía. Ahora que explotan los coches, que sueño de noche, que duermo de día. Ahora que no te escribo cuando me voy. Ahora que estoy más vivo de lo que estoy. Ahora que nada es urgente, que todo es presente, que hay pan para hoy. Ahora que no te pido lo que me das. Ahora que no me mido con los demás. Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento de nunca empezar.
Qué bueno, Perro! Poder apreciar las diferencias de estilo, de estos grandes cantando sobre sus "ahora que". Sabina me transporta (asumo que me identifico más). Serrano me invita a conocerlo mejor. Y el Nano (párrafo aparte), tan jovencito y ya, descubriéndose como lo que se convertiría, en ese poeta capaz de cantarle a todo y a todos, como ninguno. Abarcando tanto... Una joyita, Perro. Gracias por compartirlos.
Este espacio nació en marzo del 2007, y se ha ido transformando bastante, imposible decirles hacia dónde me dirijo! Soy mujer. Nunca estaré segura de si nací perro o me convertí en él, pero todo se transforma. Espero dejen huellas en mi blog