Siempre me pregunté cómo es que hay hijos quemaman de por vida la misma filosofía de los padres y hay otros que apesar de haber convivido con ellos parecen nacidos de un repollo.
Padres liberales, hijos represores. Padres honestos, hijos casi no tanto y viceversa, y muchísimos ejemplos más.
Esto ya no es una cuestión física y deapariencias. No es el padre ingeniero con el hijo hippie. Se trata defilosofías de vida.
Parece que esa teoría de que los genes, la sangrey demás arrastran otras cuestiones es dudosa o habría que certificarque realmente sean los padres biológicos.
Hay tantas maneras de educar como cantidad de padres y madres en el planeta.
Es imperioso buscar la clave que haga que el sello propio familiar quede marcado en nuestros hijos?
O es que hay que olvidarse de la marca personal,del mandato familiar, y permitir que las vidas y las experienciasmoldeen a nuestros hijos?
Seguro debe de haber alguna otra opción más nivelada.
Como padres tenemos la tarea de acompañar anuestros hijos, de asistirlos y de contenerlos. Pero esta tarea, paraalgunos padres, comprende también una pesada herencia, en donde premiosy castigos se irán impartiendo según sus hijos sigan el “buen o malcamino”, hablando literalmente de ideologías y comportamientos.
Es aquí en donde el hijo deja de ser un individuo libre para ser el buen alumno.
Esto no sería nada, a veces lo peor es que hijosinsatisfechos de su educación y de sus padres, intentan modelostotalmente extremos con sus hijos, con resultados a veces conocidos.
Hay una nota escrita por la psicóloga Silvia L. Quaglia que habla del niño traidor.
El niño traidor es el que pretende vivir distinto,es el que nació de un repollo y no mamó absolutamente nada del mandatofamiliar.
“En ciertas familias,todo miembro que se atreva a la independencia o la innovación resultasancionado. Ese “traidor”, que intentó el cambio, debe abandonar suproyecto y entonces, “imposibilitado de sostener frontalmente sudesacuerdo, recurrirá a los síntomas que expresan su protesta sin quese lo pueda acusar como innovador”.
Ronald Laing (Locura,cordura y familia, Fondo de Cultura Económica) define a la familia como“una institución de carácter político creada por un grupo mayoritario(padres) para la satisfacción de sus necesidades. La explotación delgrupo minoritario (hijos) tiene lugar a través de comunicaciones detipo doble vínculo, por las cuales los hijos deben seguir respondiendoa las necesidades y expectativas de sus mayores”.
Es cierto que estadefinición se refiere a familias patológicas; en las más cercanas a lanormalidad, idealmente, los padres no sólo toleran los deseos ynecesidades de sus hijos, sino que además los auspician. Padres ehijos, entonces, atravesarían las crisis evolutivas normalesmodificándose y enriqueciéndose mutuamente.
La familia patológica,por el contrario, prohíbe veladamente la independencia, sancionando almiembro que intenta innovar dentro de un sistema que si bien cerrado yrígido, provee una supuesta seguridad. Así, el “traidor” que intentó elcambio deberá abandonar su quimérico proyecto de abrirse al mundo ysucumbirá a la enfermedad; imposibilitado de sostener frontalmente sudesacuerdo, recurrirá a los síntomas que delatan su protesta pero sinque se lo pueda acusar como innovador.
Por la obvia dependenciade los hijos respecto de sus padres, los niños desean adecuarse a lasexpectativas de sus mayores; responden a lo que de ellos se espera, auncuando para ello deba renunciar a sus propios deseos. Responder aldeseo de sus progenitores pareciera otorgarles un sitio de privilegio.
Es así como no podemosconcebir a un niño enfermo como víctima atrapada en un mandatofamiliar, sino como un activo contribuyente más en la economía grupal.”
Personalmente creo que la traición disminuyecuando uno baja las expectativas sobre los hijos. Es decir, nuestraprincipal expectativa debería ser la felicidad de ellossegún la definición de felicidad que ellos tengan. Podría ayudar adesterrar la traición al tratar de tener un modelo familiar másdemocrático y no tan institucional, un modelo en donde no parezca queles estamos haciendo una transfusión de sangre a nuestros hijos todo eltiempo.
perro1970, traicion, hijos, padres
perro1970, traicion, hijos, padres