La verdad sale a la luz tarde o temprano, podemos taparla,sofocarla, tratar de aniquilarla, pero siempre sale a la luz.Ante lanoticia de que un señor debe indemnizar a su hijo luego de 23 años sinreconocerlo hay discursos que no entiendo:
Al formular su descargo ante la Justicia, el padre explicó que "conel objeto de no complicar la situación matrimonial-familiar" decidiócon su amante que "no efectuaría el reconocimiento ante el Registro delas Personas".
"Pensó que sería menos traumático para su familia conocer laexistencia del hijo extramatrimonial en unos pocos años más, ya comoadultos", pero demoró 23 años.
Claramente se lee entre líneas que los derechos de los hijosmatrimoniales son más importantes que los extramatrimoniales, y porotro lado: la situación matrimonial-familiar estaba complicada antes dela concepción del hijo: en el inicio mismo de la aventura.
Seguramente el señor debe ser buen padre de familia y buen marido,buen vecino, buen trabajador, etc. Pero incurrió en un error grave: noreconocer a su sangre y no enfrentar la situación por él mismo generada.
Como escribí en otro post, no es necesaria una ley que castigue lainfidelidad, cada uno con su conciencia y sus códigos. Pero cuando lamisma trae a colación descendencia, es oportuna la presencia de lajusticia para tratar de enmendar, si es que se puede, la ausencia o noreconocimiento del padre.
Por si tenían curiosidad el monto de la indemnización es de 30 milpesos, suma que no tiene equivalente alguno a la presencia y elreconocimiento de un padre.
Personalmente, pienso que sus hijos hubieran comprendidoperfectamente la situación de haberlos abordado con la verdad: unaenseñanza que deja más huellas que el engaño.
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perro1970, indemnizacion, hijo, extramatrimonial
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