"Con la enfermedad, yo no encontré una imagenanterior que se destruyó sino quinientas que destruí mil veces. Fuihippie, fui posmo, fui joven siendo vieja, fui vieja siendo joven, memoví desde el tailleur hasta las calzas negras de lycra. Sin teta fueotra imagen, sin pelo es otra imagen. Y aclaro que yo no me quieroproponer como la persona que tiene todas las respuestas, sólo que éstaes una respuesta para mí".
Creo que todas las mujeres -bueno, casi todas o unagran mayoría- en algún rincón sombreado de sus ocultos pensamientos,han querido destacarse. El imaginario femenino vuela desde amoresocultos, desgarrados, imposibles; la superación de barreras de todotipo -sociales, económicas, enfermedades-, la asistencia -soy la mamáprotectora que te cobija-, y la incongruencia de querer ser protegido,asistido, débil en contraposición a hacerse cargo, tomar lo propio,emitir nuestros pensamientos y hacerlos valer.
Gabriela ante todo es mujer. Como tal, ha sidoaguerrida, pionera, se ha desnudado en cuerpo y alma para mostrarnossus heridas de guerra. Estas imágenes, son de las que van acompañada dealguna frase del tipo: "Personas sensibles abstenerse".
Sensibles a qué? A la muerte, al deterioro, a laenfermedad, al cáncer, y lo debo decir: a la valentía del otro, que eneste caso arremete como un muro con movimientos propios y nos lleva pordelante. Es eso lo que sentí cuando vi las imágenes de Gabriela, tanfemenina, con su ausencia, con una amputación que desaparece ante elespectador boquiabierto.
Esta obra, que nos llega en imágenes y con algunosfragmentos de su pensamiento, es una oda al cuerpo femenino, a lasupervivencia del alma por sobre todas las cosas, es dolorosa yliberadora al mismo tiempo.
Gracias Gabriela por tu testimonio. Me rindo ante tuvalentía -mi cobardía de acentúa ante tu vida-, me rindo ante tuimagen, bella, valiente...
Gracias mi querida amiga Laura por compartir estematerial conmigo. Este es otro testimonio que nos confirma que en estavida podemos solo pasar, o dejar huella.
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"Por suerte siempre están las palabras, me digo,cuyo cuerpo, como el mío, nunca puede ser realmente devastado. Malinterpretado sí, erróneamente, también, pero para la devastación no hayaquí un cuerpo que se ofrezca". G.L.
Gabriela Liffschitz, "Gaby". Escritora y fotógrafaprofesional argentina, nacida en 1963 y fallecida en 2004. En la décadadel '90 publicó dos libros de cuentos: Venezia (1990) y Elisabetta(1995). El 30 de noviembre de 1999 fue operada de un cáncer de mama, ypara ello debió extirpársele el seno izquierdo. A partir de allí suobra toma un giro inesperado, espectacular y dramático: en 2000 edita"Recursos humanos", un libro con textos y fotos de su autoría, condesnudos suyos. En 2003 redobla la apuesta: edita "Efectoscolaterales", otro libro con textos y fotos suyas, pero mejor elaboradoen su calidad profesional. En 2004 (post-mortem) sale a la luz "Unfinal feliz", adonde cuenta sus experiencias (no siempre felices, másbien lo contrario), con el psicoanálisis.
En ese mismo año se estrenó la película "La puta yla ballena", dirigida por Luis Puenzo, que contó con la colaboración deGabriela Liffschitz en la idea general. Poco tiempo antes de morir,rodó algunas escenas junto al director ítalo-argentino Enrique Piñeyro,para una película que iba a llamarse "Bye-bye life", pero el filmequedó inconcluso debido al fallecimiento de Liffschitz. (Wikipedia)
Sobre La Puta y la Ballena:
Aitana Sánchez-Gijón interpreta en la película aVera: una escritora española de 32 años, con un cáncer de mama, queabandona su cómoda (e insatisfactoria) vida familiar y viaja a laArgentina para reconstruir una historia de amor y desamor entre unargentino muerto en la Guerra Civil (Leonardo Sbaraglia) y una coristaespañola (Mercé Llorèns) que lo siguió hasta el fin del mundo: el surargentino de los años 30.
A la pregunta sobre qué te impulsó a escribir esta historia, Luis Puenzo responde:
"No sé. El disparador fue una nota sobre el librode desnudos de Gabriela Liffschitz. Después, hubo un cuento mío sobreuna ballena que varaba dos veces en el mismo lugar. Por último, está migusto por las fotos antiguas y por imaginar el destino de los que estánen ellas. De todo eso está hecha esta hecha la trama, que me resultómisteriosa".
Gabriela Liffschitz "colaboró en la película. Suhistoria impregnó al personaje de Aitana. Gabriela me pareció una mujerfuerte, entera, maravillosa. Me enteré de su muerte hace poco; todavíame duele muchísimo. Su nombre figura en los créditos finales comoasesora. Los títulos ya estaban hechos cuando supe que había muerto. Sino, la película sería in memorian de Gabriela". Entrevista a Luis Puenzo en el diario El Clarín.
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Algunos fragmentos de Gabriela:
"El cáncer en general y la mastectomía enparticular parecían ser el horror y nada más, un concepto estático,rígido, inapelable. Por suerte -o por tradición- yo no veía en estacircunstancia una maldición del destino, un empecinamiento particularconmigo. Mi cuerpo era y es cualquier cuerpo, al que, en todo caso estávisto, esto podía sucederle. Yo no lograba darle sentido a la pregunta"¿Porqué a mí?" y de hecho no lo tuvo hasta que la escuché en otros, ylo que entonces pude escuchar es que esta pregunta sí cobraba sentido;digo, cobraba vidas. La diferencia residía y reside para mí en cómopodía relacionarme con esto. La diferencia la hacía lo que yo pudiesehacer -pensar, sentir, etc. Ahí estaba la singularidad, la decualquiera. La distinción no pasaba por estar exento de la adversidad-nunca se lo está- sino por la capacidad de cada uno de transformar lascircunstancias en un recurso. Todos vamos a morir y todos estamos ahoravivos, moriremos de forma distinta del mismo modo que vivimos de formasdistintas; incluso todos los que tenemos cáncer haremos una experienciapersonal de la muerte. Desde que apareció la enfermedad pude pensarbastante sobre la muerte -que alguna vez, a solas, de noche y aoscuras, he practicado, ensayado, intentando prepararme para lo únicoque sé que hay- como para poder vivir mi vida ahora con unaconsistencia distinta, con textura." Efectos Colaterales (Temátika)
"Una llanura extensa me atraviesa, mi chico,digo, mi planicie, busco desesperada un sustantivo para darle nombre alo innombrable. Palabras suaves para mutilación, tajo, hueco, dolor."
"La faltante (como llamo al pecho que me falta)es algo así como un ente en actividad, no se trata para mí de unaausencia sino de algo que está resignificándose a cada momento, inclusoen el cuerpo objetivo subjetivo la faltante está en acción permanente(cosquilleos fantasmas, pensamientos, imágenes, fotos, es decir,movimientos todos con la clara intención de ser lo que sale, de lo quese extiende y se expande hacia fuera, como alguna vez el pecho ahorainexistente), también esa parte del cuerpo presenta constantesvariaciones: se hunde, se inflama levemente, la cicatriz cambia deposición, y el hecho de que se vea latir el corazón de entre lascostillas, propone al observador atento un terreno en permanentemutación". Recursos Humanos, Fragmento.
"La historia personal es algo que uno tienedemasiado cocinado, un relato de memoria que funciona como obturador,como un corcho. A veces es necesario arremeter contra él para que algosalga, pero en general uno más bien lo toca, lo describe, y pone a sudisposición todos sus sentidos, pero para una buena fiesta siempre esmejor descorchar. Ni que hablar para la fiesta inolvidable".
Carta de Gaby en Página 12: "...yosé que después todo esto te va a servir para algo, que algún día setransformará, como cada experiencia de la vida, en un recurso que darásus frutos; ya verás".
Este espacio nació en marzo del 2007, y se ha ido transformando bastante, imposible decirles hacia dónde me dirijo! Soy mujer. Nunca estaré segura de si nací perro o me convertí en él, pero todo se transforma. Espero dejen huellas en mi blog