
Es el año 1983, y yo tengo 13 años, hace 8 que vivo bajo lanormalidad de una dictadura militar, ya que no tengo registro de ningúnotro sistema de gobierno. Por si hiciera falta en el colegio tampoconos enseñansobre el tema.
El cura ante la obligación de la materia ‘Educación Cívica’nos hablaría de ‘democacaracia’ y nosotros nos reiríamos sin entender nada.
Es una edad un poco convulsiva como para entenderlo que pasa afuera, sí recuerdo haber visto a un señor con una guitarracantando temas que se me marcaron a fuego. Luego de unaprolongada ausencia y de no poder conseguir la visa en Chile, Serratcomienza la gira americana por Argentina siendo vetado por ArgentinaTelevisora Color. (aclaración al margen: lo debo a ver visto decasualidad en el único canal que teníamos en ese momento)
Las crónicas de la fecha decían:
‘Después de ocho años de ausencia -añoscoincidentes con la reorganización nacional- el gigantesco Joan ManuelSerrat volvió a los escenarios argentinos. Los sucesos que seprodujeron al largarse la venta de entradas, demostraron -una vez más-que a las grandes voces populares no se las puede condenar al olvidopor el simple procedimientode la interdicción.’
Serrat estaba a flor de piel, no era alguien másviniendo a dar recitales, temblaba de emoción, de cansancio, denervios, él mismo dijo que en ese preciso momento no podía describir loque le estaba pasando, fue muy fuerte.
Personalmente para mí no fue el reencuentro, sinofue el inicio, el conocer, el tirarse a la pileta, porque ni bien pudeme compré los cassettes dobles de ‘Serrat en Directo’ y me puse anavegar en sus palabras,era una cuestión adictiva, no podía dejar deescucharlo y cada vez que lo hacía mi mente encontraba otros caminos yotros pensamientos hasta ese momento inexplorados: libertad, camino,versos, tolerancia, amistad.
Desde el 83 hasta el 2007 el camino fue largo, yocasi tengo la edad de cuando el vino en ese año, ahora más que escucharsus temas me gusta escucharlo a él: la persona comprometida que es, susencillez, y por qué no su carácter firme.
Y qué esperaban? Acaso se puede ser imparcial cuando se habla de un ser querido?
No esperes que un hombre muera
Para saber que todo corre peligro,
Ni a que te cuenten los libros
Lo que están tramando ahí fuera.
No esperes que te den los planos
Para satisfacer tu curiosidad,
Ni a que el aire también sea de pago
Para gozar el placer de respirar.
No esperes golpes de suerte,
Seguirás a su merced,
Mientras haya gente que
Trafique con la muerte.
No esperes de ningún modo
Que se dignen consentir
Tu acceso al porvenir
Los que hoy arrasan con todo....
No esperes (1983)
perro
serrat
1983