Estamos en una ciudad. Al menos eso dicen los números. Hermososcampos rodean el partido, arroyos y el mar cerca terminan de encuadrarlo que parece un paraíso. Recuerdo haber venido de los montes depiquillín y haber quedado asombrada ante tanto verde a medida que lasdistancias se iban acortando hacia el destino.
Las cuadras céntricas están finamente adornadas por edificios delsiglo pasado y del anterior, ventanas altas, puertas imponentes,frentes adornados.
Las plazas se hallan distribuidas armónicamente, sin faltar la principal, con los edificios públicos cerrando el marco.
Vivir dentro de las cuatro avenidas -en algunos lugares cuadras más-garantiza la burbuja necesaria para salvar nuestras miradas de lamiseria. Seguramente otras ciudades narrarán sobre las mismas miserias,las mismas omisiones y los mismos errores. Pero ahora estoy en esta. Laciudad en donde estamos de maravilla, salvo por la ola de delincuenciaque ya no es exclusiva de ningún lugar... estamos estupendo.
Las noticias corren igual que en cualquier otro lugar: las oficialesy las otras, las cuales muchas veces alcanzan a ser susurros a gritos,reclamando atención, solidaridad, eficiencia.
Muchos pensarían que por vivir en un lugar privilegiado, con granmovimiento económico, da garantías de erradicar pobreza, ignorancia,enfermedades y más.
Pero, esta ciudad no escapa su destino: está situada en Argentina:cuna de la abundancia y del desecho, de las diferencias sociales, delas burbujas, la anestesia y del mirar para otro lado.
Saliendo del cinturón céntrico, nos encontramos con las afueras. Quécosa no? Los lugares empobrecidos siempre se ubicaron en las afueras,al margen y en algún lugar que no quede de pasada.
Chicos analfabetos, mujeres con superproducción de hijos, bolsas dealimentos, enfermedades que no se curan. Perros y chicos con pulgas,sarna, piojos. Sólo a unas cuadras de las 4x4, los cuatri, los colegiosprivados...
El hospital, único y cabecera de partido, no da abasto, la atenciónse vuelve obsoleta y peligrosa. "Si me pasa algo lleváme a otro lado",se escucha.
Lo peor de todo es la inacción, de la que como espectadora también formo parte.
Seguro que como yo hay muchas personas que por ignorancia,desconocimiento y hasta vergüenza no preguntan por dónde empezar. Y sien algún momento surge alguna movida, algún interés escondido que haceque uno huya despavorido.
Sí, llegar a hacer algo por las cosas sobre las que tanto me quejo es para mí una tarea más que pendiente.
Este espacio nació en marzo del 2007, y se ha ido transformando bastante, imposible decirles hacia dónde me dirijo! Soy mujer. Nunca estaré segura de si nací perro o me convertí en él, pero todo se transforma. Espero dejen huellas en mi blog