Werner Heisenbergenunció en 1927 el principio de incertidumbre o de indeterminación,según el cual no se puede determinar simultáneamente y con precisiónarbitraria, ciertos pares de variables físicas, como son, por ejemplo,la posición y el momento lineal (cantidad de movimiento) de un objetodado.
Podemos entender mejoreste principio si pensamos en lo que sería la medida de la posición yvelocidad de un electrón: para realizar la medida (para poder "ver" dealgún modo el electrón) es necesario que un fotón de luz choque con elelectrón, con lo cual está modificando su posición y velocidad; esdecir, por el mismo hecho de realizar la medida, el experimentadormodifica los datos de algún modo, introduciendo un error que esimposible de reducir a cero, por muy perfectos que sean nuestrosinstrumentos.
Este Principio suponeun cambio básico en nuestra forma de estudiar la Naturaleza, ya que sepasa de un conocimiento teóricamente exacto (o al menos, que en teoríapodría llegar a ser exacto con el tiempo) a un conocimiento basado sóloen probabilidades y en la imposibilidad teórica de superar nunca uncierto nivel de error.
(Wikipedia)
Ismael Serrano en sutema Principio de Incertidumbre vuelca este enunciado a nuestras vidas,llenándola de probabilidades y de posibilidades.
Disfruta.
Puede que las redes traigan
cuellos rotos, negras plumas de cormorán,
que tiemblen los semáforos,
las radios callen y se derrumbe la ciudad.
Puede que te saque de mis brazos
tu marido o el despertador,
que te interrumpa el desayuno
el vuelo de un B-52.
Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así
y encuentres el mercurio
de mi voz empapando tu contestador,
y florezcan los olivos en el valle de Hebrón.
Puede que te queme el hielo,
o la luz del televisor.
Puede que te cite el parlamento
y decrete el blanco y negro,
que sonrían ángeles heridos
en la sección de sucesos,
que alimentándose de humo
se quiebre cual cristal esa mujer.
Que trepe una serpiente
por sus piernas infinitas. Puede ser.
Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así.
Quizás banderas blancas
tu habitación alumbren
y mi amor esté cerca
y los dioses duden.
Y este sea un buen principio,
principio de incertidumbre.
Puede que te salves. Puede
que amanezcas conmigo
y las espadas se entierren.
Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así
y encuentres el mercurio
de mi voz empapando tu contestador,
y florezcan los olivos en el valle de Hebrón.
Puede que te queme el hielo,
o la luz del televisor.
Una posibilidad existe
de que amanezcas conmigo
y los cañones se oxiden.
Ismael Serrano - 2003 - Principio de Incertidumbre