
"¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba..."
Qué palabras! Ojalápudiera sacar de mí palabras tan certeras, tan enamoradas, esque acasono tengo la virtud del don? Seguro. Me falta el impulso, el atreverse yel vivir emociones más fuertes. Mientras destejo el camino de mi vida,miropor la vidriera y leo otras palabras.
Hoy conozco a Jaime Sabines, una poeta y ensayista que me presentó una amiga.
Gracias! Mis porosse inundan de poesías, de colores y de música, de pronto me impregno entodas las formas conocidas y desconocidas del arte y de la vida.
Sabines nació enMéxico en el año 1926, y falleció en el año 1999. (no creo en lascasualidades pero Rodríguez del que hablé ayer dejó estos lares en elmismo año).
Sus primeros poemas datan de sus 18 años. Frente a nosotros tenemos una lectura sensual, de amores, de cosas vividas.
ADÁN Y EVA
1
Estábamosen el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nosconocíamos.Eva, levántate. -Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció? -Esde día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros yempiezan a galopar los árboles. Escucha. -Yo quiero morder tu quijada.Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti. Adán fue hacia ella y latomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y quejugaban con el agua hasta el cuello, y reían,mientras pequeños pecesequivocados les mordían las piernas.
2
-¿Has visto cómo crecen las plantas? Al lugar en que cae la semillaacude elagua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco,por las ramas, elagua asciende al aire, como cuando te quedas viendo elcielo de¡ medio- día ytus ¿Ojos empiezan a evaporarse. Las plantascrecen de un día a otro. Es latierra la que crece; se hace blanda,verde, flexible. El terrón enmohecido, lacostra de los vicios árboles,se desprende, regresa. ¿Lo has visto? Las plantascaminan en el tiempo,no de un lugar a otro: de una hora a otra hora. Estopuedes sentirlocuando te extiendes sobre la tierra, boca arriba, y tu pelopenetra comoun manojo de raíces, y toda tú eres un tronco caído. -Yo quierosembraruna semilla en el río, a ver si crece un árbol flotante para treparmeajugar. En su follaje se enredarían los peces, y sería un árbol de aguaque iríaa todas partes sin caerse nunca.
3
La noche que fue ayer fue de la magia. En la noche hay tambores, y losanimalesduermen con el olfato abierto como un ojo. No hay nadie en el,aire. Las hojasy las plumas se reúnen en las ramas, en el suelo, yalguien las mueve a veces,y callan. Trapos negros, voces negras,espesos y negros silencios, flotan, searrastran, y la tierra se pone surostro negro y hace gestos a las estrellas.Cuando pasa el miedo junto aellos, los corazones golpean fuerte, fuerte, y losojos advierten quelas cosas se mueven eternamente en su mismo lugar. Nadiepuede dar unpaso en la noche. El que entra con los ojos abiertos en laespesura dela noche, se pierde, es asaltado por la sombra, y nunca se sabránada deél, como de aquellos que el mar ha recogido. -Eva, le dijoAdán,despacio, no nos separemos.
4
-Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Lashembrasson más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarsemaltratan almacho, o huyen, se defienden ¿Por qué? Te he visto a titambién, como laspalomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Esque tu sangre y la míase encienden a diferentes horas? Ahora que estásdormida debías responderme. Tures piración es tranquila y tienes elrostro desatado y los labios abiertos.Podrías decirlo todo sinaflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos? ¿No tehicieron, pues, demi costado, no me dueles? Cuando estoy en ti, cuando me hagopequeño yme abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto,séalgo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo.Nosotrosnos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nossalvamos. Quedamosjuntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecercomo el día. Algo he de andarbuscando en tí, algo mío que tú eres y queno has de darme nunca.
Algunos fragmentos de entrevistas a Jaime Sabines:
Sobre la felicidad:
No creo en la felicidad, pienso quees una mala receta denuestra época. Prefiero recomendar, vivirintensamente, felicidad es unapalabra tonta. ¿Qué cosa es la felicidad?En el libro Quince momentos de felicidad, de un filósofo chino del queno meacuerdo su nombre, hay un episodio que recuerdo muy bien: soy uncampesino queestoy trabajando la tierra, hace mucho calor, ya son lasdos de la tarde, tengouna sed enorme, voy a refugiarme a la sombra deun árbol, donde resguardo unacantimplora con agua fresca deliciosa, meecho un trago de esa agua, reposo,sopla una brisa... Ese es un granmomento de felicidad. La vida se compone deveinte mil momentos defelicidad y de veinte mil momentos malos y desastrososdurante el mismodía.
Sobre sus primeros añosestudiando medicina a pesar suyo:
Los tres años en medicina mehicieron verdaderamentepoeta. Cuando me sentí obligado a verme a mímismo, a hablar de mí mismo, de migran soledad, de mis angustias, misdolores, mis esperanzas, mis sueños, cuandosentí el contraste con laciudad que me apachurraba todos los días en laescuela, o el aire deMéxico que no me gustaba, y eso que en esa época eralimpio, no estaporquería que ahora respiramos.
Entrevista concedida a GracielaAtencio
Fuente: http://sololiteratura.com/sab/sabentrevistas.htm
Sobre la muerte:
El hecho de escribir es ya el hechode romper esa soledad;ese instante en que usted escribe es un instantede comunión con las personas ycon la vida. Hasta con los muebles y lascosas. Escribir es el verdaderosentido de la vida. En lo personal, paralos poetas es una especie de catarsis.Recuerdo que cuando la muerte demi padre, escribí todos esos poemas, nochetras noche a medida que ibatranscurriendo la enfermedad y, más tarde, cuando su muerte, elentierro, el luto. Después de escribir en 1961 Algo sobre la Muerte delMayor Sabines,guardé silencio durante tres años, porque ya estaba hartode hablar de lamuerte, pero no podía quitármela de la cabeza. Al fin,el tema de la muerte mevence de nuevo y me doy cuenta de que no podíasalir de aquello mientras no loenfrentara decididamente. Así, resolvíescribir la segunda parte del poema de El Mayor Sabines en 1964, másomenos. Escribir me ayudó a salir de mi soledad. Muchas veces, cuandouno seestá muriendo o se muere un ser querido, escribir es todo lo queimporta.
Entrevista.Por Ana Cruz. 25 de octubre de 1996.
Fuente: http://sololiteratura.com/sab/sabentrevistas.htm
Nos echamos aandar y no paramos
de andar jamás,después de medianoche,
en ese pasillodel sanatorio silencioso
donde hay unaenfermera despierta de ángel.
Esperar quemurieras era morir despacio,
estar goteandodel tubo de la muerte,
morir poco, apedazos.
No ha habido hora más larga que cuando no
dormías,
ni túnel másespeso de horror y de miseria
que el quellenaban tus lamentos,
tu pobre cuerpoherido.
ALGO SOBRE LA MUERTE DEL MAYOR SABINES
Fragmento
TE DESNUDAS IGUAL...
Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.
¡Y como nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!
(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío.)
Fuentes:
Solo Literatura
A media voz
perro joaquin sabines poemas