Estoy llegando a la conclusión de que nuestras diferencias con laIglesia indirectamente nos alejan de Dios. Seguramente alguien másiluminado que yo ya lo advirtiera anteriormente.
Nos enojamos con los representantes de "Dios" en la tierra y arremetemos contra todo.
Pero como "ex", uno siempre deja una parte del corazoncito guardado por allí.
La realidad nos dicta que cada vez somos menos tolerantes a losdichos de las autoridades de la Iglesia. En este mismo espacio me heencargado de tratar de traducir algunos de los disparates que han dicho(como el caso de la muerte del limbo).

No creo que lo que en esta oportunidad ha plasmado el Papa en suhomilía sea ningún disparate. Tal vez lo que sea disparatado es elreclamo de atención de un "padre" a sus "hijos", tomando en cuenta queel "padre" fue quien incurrió con anterioridad en falta grave deabandono y discriminación (o exclusión si les gusta más).
Si es cierto, estamos ocupados, somos egoístas, pensamos en el deseoy en nuestra felicidad.... Continuar leyendo