
White and Greens in Blue - Mark Rothko
Mirópor la ventana. Las mismas tristes calles, opacas y polvorientas,sedientas de agua, con gente anónima que circulaba por las mismas.
Desdeese lugar, la vida se veía un poco gris. Como siempre, había variasbifurcaciones, luego de la ventana, el camino, luego del camino, elcampo, luego una montaña, luego una selva, luego lo que quisiera. Endefinitiva, fuera de su ventana, podía pintar el cuadro que quisiera.De eso exactamente se trataba. De seguir mirando o de salir y pintarlas calles de colores.
Cuandolo pensó, inmediatamente se le vino el azul a su cabeza, y no porquelos ojos de su alma fueran de ese color. Es que el azul une el cielocon el mar.
Cuandola calle estuvo finalmente pintada de... Continuar leyendo