Hace rato que estamos con el dilema, por más que la gente mayor nos diga que antes las cosas eran distintas.
Estamos ante el dilema de si sirve en esta sociedad ser honesto.
Mucha gente lointenta, varias veces en el transcurso de sus vidas, hasta que llegan ala encrucijada: no se puede contra el sistema, así no vamos a llegar aningún lado, etc.
De pronto leo de loque se habla hoy, de pseudos, de falsos. Mientras la gente se queja delfalso ingeniero, se cuelan en las quejas comercios que lucran vendiendoropa trucha, de que la industria farmacéutica lucra con el sobrepreciode los medicamentos, y así podría seguir en una lista interminable.Vidas de personas comunes y silvestres que hacen como que viven unavida mientras viven otra, un discurso que no es congruente con nada. Mepregunto: qué es más válido? Aquel que reconoce sus pecados y los siguecometiendo o el moralista que tiene doble vida? También leo opinionesde personas que quieren cambiar todo esto, pero no saben cómo. Noavanzan, no... Continuar leyendo