He aquí una muestra más de que en el universo de los años acumulados no está dicha la última palabra.
Que hay personasque ya cruzaron la línea del privilegio, ya que desde fuera se puededecir: si pero esta señora no está enferma, entre varios argumentos.
Convengamos que siuna mujer de 50 años le dice a su traumatólogo que va a empezar alevantar pesas (de las buenas, no doce kilos), el traumatólogo le va arecomendar que se deje de hinchar y que haga otra tipo crochet obordado y que se mantenga caminando 30 minutos por día.
Ni hablar a los 70.
Evidentementepersonas como la de esta nota, además de gozar de buena salud, sonarriesgadas, viven hasta el final como si fuera el primer día, noreciben un no como respuesta y menos aún eso de que no pueden haceralgo, siguen soñando, proyectando, amando.
Y sí, en todo esto debe de haber una ayuda genética... o la actitud ayuda a la genética?
...
Continuar leyendo