Dado que los acontecimientos de las últimas semanas en mi vida hansido un poco vertiginosos y negativos, he decidido hacerme una cartanatal. Eso es más o menos como ir a tirarse las cartas y otras yerbasocultas que pululan por el mundo oscuro de las artes adivinatorias.
La última vez que me tiré las cartas, fui acompañando una amiga, latiradora en cuestión tenía un poco de sueño y realmente no veía lascosas muy claras: me pronosticó la muerte de mi suegra y todavía andavivita y coleando (tengo que aclarar que esto es una suerte para nodespertar suspicacias).

Pero como este perro es un mortal de carne y hueso, pues, por qué no sucumbir a la tentación de ver qué me deparará el destino?
Al señor que hizo la carta natal le faltó hacer una recomendaciónmuy importante: "Esto no es la última palabra, usted puede hacer de suvida lo que quiera y en cualquier momento", no tanto dirigida a mi perosí a otras mentes más sugestivas y lapidarias.
Como yo no me sugestiono nada... me puse como loca ... Continuar leyendo