Laverdad que la frase que encabeza este post no me gusta ni medio. Qué mejor queun perro te mire y te toque y te ame!
Esteperro (mi persona o sea) no es muy devoto de santos, pero he de reconocer quehoy, ante los estruendos que escuché por la tarde en mi pueblo, me he puesto ainvestigar su procedencia.
Heaquí que tanto estruendo y tumulto festivo se debía a la festividad de SanRoque. Mi curiosidad me llevó a averiguar sobre el santo en cuestión y lasfestividades.
Laimportancia de estas fiestas, radica en las costumbres, las tradiciones, eljuntarse los vecinos.
Másallá de la veneración y de los rezos, traen hechos gratificantes, a parte de lamera socialización: como por ejemplo colaborar con los ancianos y enfermos,parte de las actividades contempladas en esta fiesta.
Nopuedo negar que el protagonismo de un perro en toda esta historia que contantos años se convierte en fábula, atrajo mi atención.
SanRoque, nacido en Montpellier en 1295,fue un noble francés... Continuar leyendo