Hay gente que trabaja, más silenciosamente que otra.
Me detuve en esta notapor algunas cuestiones: las hazañas científicas o médicas no están enel rating de lo más visto, publicado o leído en nuestro país, y sinduda hay muchos héroes anónimos, que sin importar su nacionalidad danbatalla en tierras desconocidas.
Hoy les hago llegar lahistoria de Pablo Goldschmidt, un virólogo residente en París, quien harecorrido 21 pueblos de Guinea Conakry y siete de Paquistán con untratamiento oftálmico para el tracoma.
El tracoma es unacatástrofe sanitaria. En el siglo XIX, ciudades como París, Londres oMoscú eran las capitales del tracoma, pero hoy sólo lo padece la gentemás pobre del planeta. "Lo que subleva -dice Goldschmidt- es que,tratado antes de los diez años, es perfectamente curable. Basta conlavar a los bebitos, para que baje la prevalencia significativamente."
Guinea-Conakryes considerado el país más... Continuar leyendo