Luego de una pausa, de silencios y de varios díasausentes, tratando de estar presente en el "mundo real", vuelvo a laspalabras.
Siempre fui consciente de las dos dimensiones de mivida. Una es donde interactúo con otros seres que me ven como parezcoser: una mujer adulta, callada, reservada, risueña, enojada,responsable, rebelde, explosiva, pasiva, trabajadora, madre, tantolerante como intolerante, tan abierta como cerrada, tan perfecta comoimperfecta.
Y la otra dimensión, en donde estamos mi mundo y yo.En ese mundo soy una persona más simple y bella, las conversacionespueden tornarse en discusiones también, pero casi siempre llegamos a unacuerdo, yo y mi otro yo y el espejo. Claro, es que en ese mundo nosreducimos y nos multiplicamos, nos protegemos de lo que no nos gusta,nos desconectamos. Mientras tanto, la persona que late, la que llevalas venas y su sangre dentro, esa se mueve por inercia, apenas haciendonotar que se desliza como zombi.
Hoy sé ... Continuar leyendo