Así dice Joan: en Sería fantastic: "i pixar-se de riure"
Mearse de risa en estos días es un acto casi sublime, espontáneo porexcelencia, paliativo de muchos males temporales, y viene cuando unomenos se lo espera.
Lamentablemente no se puede programar, ni agendar. Como siempre eltoque de espontaneidad llega para darle originalidad al acto, parahacerlo irrepetible y genuino.
Muchas veces atina a llegar cuando nosotros no le damos cabida, son esos días, meses y años en que ya nada nos causa gracia.

Si estuviéramos más abiertos a reírnos, si no nos diéramos porvencidos ni nos derrotaran tantos problemillas y problemas, tendríamoscapacidad para disfrutar más seguido de ese acto que hace que (ese debeser el único efecto adverso) se moje un poco la ropa interior, pero quémás da?
Los invito a recordar la última vez que les pasó y a que se les haga una mueca de sonrisa al recordarlo.
Yo aún estoy sonriendo porque mi última vez fue anoche, y fue definitivamente divertido.
Qué harías si no te arranca el auto a las dos de la mañana conlluvia de la buena? Lo más probable es que trates de abollarlo conalguna patada voladora.
Pero cuando se trata de tres mujeres empujándolo en medio de unaavenida, mojándose y tratando de que pare alguien, realmente es muycómico. Obviamente hay otros detalles que ayudaron y no puedo traduciraquí.
(Aprovecho a saludar al buen samaritano que paró en su hermoso autoa tratar de ayudarnos. Obviamente cuando se percató de nuestro estadodescontrolado huyó despavoridamente.)
No es una cosa de locos, ni la gran anécdota, ni un espectáculo conalgún capo cómico, ni tirarse en una montaña rusa de las que te ponencabeza abajo.
Pero el momento llegó y nosotras lo tomamos.
perro1970, personal, mearse, risa, mujeres
perro1970, personal, mearse, risa, mujeres